Muchos edificios de Sabadell -sobre todo en barrios de bloques como Gràcia, Creu de Barberà o Campoamor- tienen una azotea comunitaria sin usar. El autoconsumo colectivo permite aprovecharla para que varios vecinos compartan una instalación fotovoltaica y rebajen su factura, incluso quien no tiene tejado propio.

Panel solar junto a una vivienda, ejemplo de autoconsumo en comunidad de vecinos
El autoconsumo colectivo permite que varios vecinos compartan una misma instalación.

Qué es el autoconsumo colectivo y qué ventajas tiene

En un autoconsumo colectivo se instalan los paneles una sola vez, en la cubierta común, y la energía generada se reparte entre los participantes mediante coeficientes. Frente a hacer una instalación por vivienda, ahorra costes de equipos y de obra, y aprovecha mejor el espacio. Además, los servicios comunes -ascensor, luz de escalera, garaje- pueden tener su propio coeficiente y reducir los gastos de la comunidad.

Cómo se aprueba en la junta de propietarios

Para instalaciones de autoconsumo, la normativa ha rebajado las exigencias de acuerdo: en general basta una mayoría simple, siempre que la instalación no afecte a la estructura del edificio. Lo más útil es llegar a la junta con una propuesta técnica clara: potencia, coste, ahorro estimado por vivienda, modo de reparto y calendario. Nosotros preparamos ese documento para que los vecinos puedan decidir con datos.

Cómo se reparte la energía entre los vecinos

Cada participante recibe un porcentaje de la producción de cada hora. Puede ser un reparto fijo -por ejemplo, proporcional a la cuota de participación- o variable, que ajusta el coeficiente según el consumo de cada vivienda. Los repartos variables aprovechan mejor la energía, pero son más complejos de gestionar. Lo habitual es empezar con uno fijo y revisarlo si la comunidad lo pide.

Ejemplo de reparto en un bloque de Sabadell

Imagina un edificio de diez viviendas con una instalación de 12 kWp en la azotea. Ocho vecinos participan con una cuota fija del 10% cada uno y el 20% restante se asigna a los servicios comunes. Cada participante recibe en su factura la energía que le corresponde en cada hora, y lo que no consume se compensa como excedente. Si más adelante se suma otro vecino, basta con actualizar el acuerdo de reparto.

Lo habitual es que quien tiene un consumo diurno alto -teletrabajo, personas mayores en casa- aproveche más la producción, y por eso muchas comunidades acaban pasando de un reparto fijo a uno variable cuando ven los primeros datos reales. No hace falta decidirlo desde el primer día: se puede empezar sencillo y ajustar.

Trámites principales

  1. Propuesta técnica y aprobación en junta de propietarios.
  2. Memoria o proyecto de la instalación y comunicación al Ajuntament.
  3. Acuerdo de reparto firmado por todos los participantes.
  4. Instalación, boletín eléctrico y alta con la distribuidora.
  5. Contratos de compensación de excedentes de cada participante.

Si tu comunidad está valorando el proyecto, puedes ampliar información sobre autoconsumo solar en Sabadell y revisar las subvenciones y ayudas que podrían aplicar a tu edificio.

¿Tu comunidad quiere estudiar el autoconsumo colectivo?

Preparamos la propuesta técnica para presentarla en la próxima junta de propietarios.

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